martes, 28 de julio de 2009

Los Abuelos

Marina era una niña de pueblo, de casa. Llevaba ya un tiempo con su novio, un abogado que cada vez que la visitaba, le llevaba un regalo a la suegra. Esta era la razón para que María, la mamá de Marina, quisiera tanto a este "buen muchacho".....

Esta es la historia de mis abuelos... que empecé hace un par de meses y ahí la había dejado...

El jueves soñé con ellos. Con los dos. Nunca conocí a mi abuela pues ella murió cuando mi mamá era muy pequeña, pero la vi, y la vi ya viejita, muy contenta, tenía unos cachetes rosados y se veía muy bien... creo que así sería en estos momentos... y como vinieron a visitarme los dos (con mi mamatea también, que era mi nana y en el sueño me preparaba una comida deliciosa)... en su honor, continuaré la historia....

Retomemos....

Marina era una niña de pueblo, de casa. Llevaba ya un tiempo con su novio, un abogado que cada vez que la visitaba, le llevaba un regalo a la suegra. Esta era la razón para que María, la mamá de Marina, quisiera tanto a este "buen muchacho".....

De repente, un día soleado (me tomo la libertad de este apunte) unos "extranjeros" llegaron al pueblo. Entre ellos un muchacho Ricardo... buen muchacho él, y Marina se enamoró perdidamente de este nuevo en el pueblo. Claro, Ricardo también se enamoró perdidamente de Marina.

Marina le terminó a su novio abogado, cosa que no gustó para nada a María quien le prohibió estrictamente a su hija verse con este tal Ricardo... que tal! que se creía, que iba a llegar de la nada a engatusar a Marina y a echarle a perder todos los planes que imaginó para ella con el abogado??? Sobre su cadáver!!!!! De hecho, cuando los veía hacerse visita por la ventana cogía del pelo a su hija y la entraba... ella no podía permitir que su hija tirara todo la vida perfecta que ya le había imaginado, a la basura!

Marina y Ricardo seguían viéndose y enamorándose. Hasta se inventaron un abecedario para poderse comunicar sin que nadie mas se enterara (especialmente la suegra histérica), pero un día no soportaron más y decidieron volarse. Se fueron hasta el pueblo más cercano en donde vivía un primo (no se bien primo de que lado era) que era el cura del pueblo. Llegaron y le dijeron que los casara o ellos se arrejuntaban y se iban a vivir en pecado -cosa que no querían pues eran muy creyentes y obedientes de las leyes de Dios (dato clave más adelante)-. Este primocura al verlos tan decididos, pues les dio la bendición. Marina y Ricardo -mis abuelos- se habían salido con la suya!

Mi bisabuela María, conforme pasaba el tiempo, entendió que no podía hacer nada ante el amor que se tenían mis abuelos. De hecho, entendió por que mis abuelos habían dejado todo por estar juntos. Su amor era inmenso. No había sobre el mundo pareja más enamorada que ellos. Tuvieron a mis 3 tíos y luego a mi mamá. La niña de sus ojos... la niña que había venido a completar el hogar que con tanto esfuerzo y amor habían construido.

Pero mi abuela estaba enferma... enferma de los riñones y el médico, después de tener a mi mamá, le prohibió terminantemente quedar embarazada pues era muy riesgoso para su salud. Ella, muy obediente de las leyes de Dios, se cuidó mucho para no quedar embarazada pero este día llegó.... mi abuela se preocupó mucho porque sabía el peligro que esto significaba para ella, así que viajó a Cali, pues en ese momento había una convención de la Iglesia, en donde estaban los representantes de la Iglesia más importantes y los que tenían la última palabra. Mi abuela viajó para pedirles que le dejaran interrumpir el embarazo, ella tenía que dejar ir a ese niño que venía en camino porque si no era probable que ella muriera y dejaría solos a su esposo y a sus cuatro hijos. Pero la ley de Dios era una sola... era imposible que ella abortara, pues Dios no lo permitía.

Mi abuela, muy obediente de las leyes de Dios, -y me imagino yo, muy triste por la poca flexibilidad de estas leyes- viajó a su pueblo y siguió con su vida... pero su vida duraría unos pocos meses. Como estaba pronosticado, mi abuela tuvo las complicaciones ya dichas anteriormente, y murió ella y el bebé que traía.... murió embarazada de 5 meses y dejó solo a su esposo y a sus cuatro hijos.

Mi mamá era muy chiquita... dejó de cantar encima de las mesas y no volvió a hablar... mis tíos dejaron de estudiar y se pusieron a trabajar y mi abuelo nunca volvió a ser el mismo. Un tiempo después se casó, tratando de reconstruir su familia, tuvo a mi otra tía... pero el resto es otra historia.

Mami, siento mucho que por las equivocaciones de los dizque representantes de Dios, no hayas podido gozar a tu mamá... pero Dios no tiene la culpa de tener a unos mensos que hablen por él. Pero se que está bien... ya mi abuelito está con ella y desde allá nos cuidan a las dos... bueno, a los 5, porque se que también velan por mis tíos.


-Historia contada por la hermana de mi abuela, la tía Alba, y transcrita por mi, la nieta de mi abuela Marina-

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno y si hubieran interrumpido el embarazo quien les garantiza que al coger la flota no se murieran igualmente?

JANV dijo...

Anni, la ley de Dios sigue siendo la misma.
Una cosa es que se muriera el bebe y otra que quedaran con la culpa de haberlo matado.

anii dijo...

Si, Jaimito quien sabe que hubiera sido más fácil de llevar... la culpa o el duelo