martes, 24 de febrero de 2009

Rompiendo Esquemas

Para comenzar debo decir que tengo una prima que lee la kabhala y está muy metida con ese cuento. Este año uno de sus propósitos fue hacer una especie de diario, así que "diariamente" nos envía a un grupo selecto de personas, sus pensamientos y sentimientos acerca de la vida.

Estos escritos han sido muy beneficiosos para mi, pero en especial, el del día de ayer me llegó y me tocó el alma.

La semana pasada venía hablando de la gente difícil que se nos atraviesa en el camino y su función en nuestra vida. El lunes, al continuar ahondando en este tema, llegó a una parte en la que nos invitaba a detectar patrones que se repetían una y otra vez en nuestras vidas y justo ahí dio en el clavo!

Ahora observo... ¿Qué es lo que me pasa siempre, con la misma persona o con otras? ¿Cual es la situación que se repite, como si fuera una película rayada?. Según mi prima, la vida me ha estado enviando mensajes, pero tal vez no los he querido escuchar y si no trabajo activamente para salir de la cárcel de la repetición, estaré metida en un ciclo sin fin en estos barrotes invisibles pero completamente percibible y sufrible (sus palabras).

Yo tengo la llave, yo puedo cambiar la situación.

El asunto es que tal vez, las dos veces que mas me he enamorado en mi vida, lo he hecho a distancia. Creando un vínculo a través de un teléfono, creyendo que la persona está ahí, sin estarlo. Me pasó la primera vez hace unos 8 o 9 años y ahora, otra vez se repitió.

Si no se tiene un plan de reunirse a corto o al menos a mediano plazo, esta situación no tiene sentido. Puedo engañarme a mi misma pensando en que los corazones están juntos y que el amor puede soportarlo todo, pero no, el amor está hecho de día a día, de detalles y nada de eso existe si lo único que se siente es un vacío de cientos y cientos de kilómetros.

Por eso, para romper el esquema y salirme de este libreto que me aburre tanto, ayer grité para mis adentros: NEEEEXT! Es hora de pasar la página y vivir el presente, en el día de hoy.

Si mas adelante nos volvemos a encontrar, evaluaremos la posibilidad de estar juntos de nuevo, pero ahora no.

No es que quiera salir corriendo a buscarme otra persona, nada mas alejado de la realidad. Lo único que en verdad quiero es poder enamorarme de alguien que tenga a mi lado, no solo espiritualmente, si no físicamente. Quiero besos y abrazos y arrunches cariñosos. Quiero cercanía, piel, respiración, calor humano. No quiero mas voces al otro lado del teléfono. No quiero mas palabras que se las lleva el viento.

Hechos, quiero hechos.

1 comentario:

Ana María dijo...

Debes decirle a tu prima que no es percibible sino perceptible... Qué pena, pero me distrae de leer el resto... ooops